jueves, 3 de noviembre de 2011

Posthumanismo #18: Doctrina y neutrinos

El Realismo Especulativo, esa escuela filosófica de última generación tan vinculada a los blogs, es efectivamente un pequeño movimiento muy ilusionante y que no puede despertar sino simpatías: el macguffin que quieren descifrar es el de lo real, rechazan los modos y maneras de la esfera académica, se autogestionan, generan sus propios espacios de producción y reflexión en internet, y flirtean con artistas muy modernitos. Pero lo que les hace tan interesantes es el hecho de que van a por todas: buscan su propio sistema metafísico, pretenden refundar nociones tan intimidatorias como ser, tiempo o sentido, y critican de tú a tú a las escuelas filosóficas de más rancio abolengo.



No obstante, por ahora el movimiento no deja de ser una potencia más que un acto: por lo poco que sé, todavía no han logrado articular sus presupuestos en un discurso sólido que les pueda servir de manifiesto y cabeza de turco. Siendo casi imposible encontrar en castellano los textos de Quentin Meillassoux no puedo valorar sus ideas, pero desde hace unas semanas podemos tener un conocimiento general bastante completo gracias a estas charlas de Robin Mackay en las que explica los fundamentos de dicha escuela.

Y a tenor de dichas conferenecias, me parece que yerran debido al estatuto epistemológico que otorgan a la ciencia contemporánea, que según Mackay (no lo dice directamente, pero sí de manera implícita) es capaz de penetrar en lo real de un modo prohibido a la filosofía. El speech de Mackay es muy didáctico, así que los interesados en conocer este movimiento pueden echarle una visual y llegar a sus propias conclusiones.


En cualquier caso, me ha encantado el reciente descubrimiento del CERN de la posibilidad de que los neutrinos puedan superar la velocidad de la luz, un experimento IMHO absolutamente escandaloso que, incomprensiblemente, no ha producido en prensa el debate sobre sus implicaciones epistemológicas: la posibilidad misma de que la teoría de la relatividad general einsteniana sea errada (pues esa es la consecuencia más desconcertante del experimento), es el reconicimiento por parte de los científicos de que no trabajan con verdades ontológicas, sino con minúsculas verdades limitadas, contingentes, perspectivas e instrumentales. Admitiendo la posibilidad de que todo el modelo standard de la física esté equivocado, están reconociendo la incapacidad de la ciencia para desocultar las leyes de lo real en cuanto sólido. Esos neutrinos hiperveloces han supuesto (y misteriosamente, nadie parece escandalizarse por ello) es toda una bofetada al materialismo, en la medida en que supone la cancelación de ciertas ideas que se habían considerado verdades positivas durante más de cien años.
Lo que nos han desvelado esos neutrinos, es la naturaleza meramente especulativa de la ciencia, ya incapaz de llegar a lo real en sí. Lo que se ha perdido, es la solidez de lo real. Lo que el experimento pueda tener de éxito experimental, lo tiene de fracaso epistemológico: implica el reconocimiento de las limitaciones infinitas de la ciencia. Quizás en este sentido el concepto de hipercaos sea adecuado, pero sin haber leído a Meillassoux no puedo confirmarlo.


Cuelgo también una charla muy interesante que debate sobre este tipo de asuntos, esta vez desde una perspectiva de letras: se trata de una lectura ofrecida en el grupo de estudios de internet de la universidad de Cambridge, en la que dos profesoras muy posmodernitas proponen una crítica muy interesante a ciertos experimentos del CERN (entre otras cosas) a partir de la idea baudrillardiana de la mediación. Un speech ameno y erudito por el que se cuelan Bergson, Deleuze, Baudrillard y muchos otros, reivindicando de manera implícita la potencia de la filosofía para construir discursos críticos que nos mantengan a salvo de unos dogmas científicos que, mal utilizados, tienen siempre la potencia de legitimar totalitarismos ideológicos. Si, en la estela de Alan Sokal, damos por bueno un duelo en la cumbre entre ciencia y filosofía, el descubrimiento de los neutrinos hiperveloces supone IMHO un autogol de la ciencia, que de ahora en adelante no puede ya más que reconocer una contingencia epistemolgógica que los filósofos llevan décadas advirtiendo. Todos estos videos son muy interesantes, y las consecuencias de esta cuestión son ilimitadas en lo metafísico, lo moral y lo político.


6 comentarios:

  1. Hola.
    Si me quieres ver en acción en el puesto de monterroso vendiendo zapatillas en la tuvegá, te dejo el link (Tb sale Isela). a partir minuto 43.22:

    http://www.crtvg.es/tvg/a-carta/vivir-aqui-06-11-2011

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  2. vic, hazte un twitter!!!, mola cantidubi. allí estamos ahora...

    @defensaindia
    @madridistaateo

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  3. He escrito en el blog sinreaccionaparente que no tengo vocación documental ni demasiada necesidad de ex-presión, así que termino mi excursión bloguera. Creo soy un ser flotante; una “planta aérea” como me llamaron hace tiempo: allí donde caigo crezco en seguida pero duro poco, y si me da tiempo a florecer, mis semillas vuelve a llevárselas el viento... vete tú a saber dónde. Pero eso es una ventaja de las plantas aéreas, que pueden crecer casi en cualquier sitio :-)

    Así que en cualquier otro sitio... nos “veremos”.

    PD: lo del realismo especulativo me resulta poco atractivo; creo que hasta que "lo real" no supere los modelos humanos que ahora lo intentan rediseñar, no sabremos hacia dónde va; de momento le está bajando "los humos" a la ciencia... pero a la filosofía también, claro.

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  4. Tengo twitter desde hace tiempo, aún sin el primer tweet.
    No dispongo del tiempo suficiente para atenderlo, ni me gusta: demasiado cargante, para mi forma de verlo: me gusta el exhibicionismo mental, aunque no a modo de "pulsos".
    De vez en cuando dejo alguna contracrónica cariñosa en "Almanaque madridista".
    Bicos.

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  5. http://www.youtube.com/watch?v=H4-vWTftPMM

    -xXx-

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  6. me ha matao tu firma. te reto a un duelo de puños cuando kieras - observer

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