sábado, 14 de mayo de 2011

Observer 25 #11: Stroboscopic Artefacts





El nivel que están alcanzando los videojockeys amateurs a través de youtube y vimeo es impresionante: vivimos una nueva explosión de creación electrónica, tan interesante como en su día lo fue la escena que floreció alrededor de Rephlex y Planet Mu. La increíble explosión de creación audiovisual casera es infinitamente más interesante que todas esas absurdas y retóricas artistadas museísticas mainstream: de nuevo y como siempre ha pasado en la historia del arte, cuando la intelligentsia académica quiera apropiarse de este talento emergente, será demasiado tarde. Soy de los que considera que, hoy en día, hay más ideas e ingenio en ciertos canales de youtube que en cualquier galería de arte glamourosa con su profesionalización inerte y necrosada.



No es casual que esto esté sucediendo justo ahora: al abaratamiento de los medios de producción (cualquier chaval puede hacerse su propio "Ciudadano Kane" con un PC casero e imágenes robadas en leechers y p2p) hay que sumar el espectacular renacimiento de la cultura techno, que vive una segunda edad dorada en lo creativo, seguramente favorecida por el despunte económico de Alemania respecto al resto de occidente. El 4x4 es un idioma esencialmente germano, y la casi definitiva obscolescencia del rock (que no logra trascender sus límites y parece batirse una y otra vez contra las mismas piedras) está dando vida de nuevo a un submundo (el del techno estricto y clásico) que logró mantenerse en el underground durante todos los noughties, al margen de los catastróficos desmadres capitalistas de la década de infausto recuerdo. En 2006, The Strokes sonaban en anuncios de televisión, mientras Regis y Surgeon pinchaban en casas okupa berlinesas.



En 1998, el sello discográfico más importante a todos los niveles en la escena techno era Tresor, el imprint del que todo el mundo estaba pendiente: los fans comprábamos sus discos a ciegas, sin haber escuchado nada, tal era la garantía de calidad de la casa berlinesa. Sin embargo, lo más radical y creativo era Downwards, los parientes ingleses de Birmingham, que en la sombra producían los discos más impresionantes. Y ahora mismo esa duplicidad se repite: mientras toda la popularidad y media attention cae sobre las espaldas del lobby Ostgut Ton / Berghain / Panorama Bar / Ben Klock & Marcel Dettman (los chicos de moda en la electrónica de baile snob), el espíritu de guerrilla creativa sigue vivo a través de gente como Stroboscopic Artefacts, el sello emergente más ilusionante de la actualidad, y que como siempre en el techno forma parte de una red autoconstruída de plataformas creativas como Curle, Perc & Modern Heads, Delsin, Xhin, el club Incognito o Apotek. Son todos ellos creadores under construction, esto está sucediendo ahora y por lo tanto aún es pronto para saber quién nos dará las mayores alegrías, pero personalmente apuesto por Stroboscopic Artefacts, porque todo lo que produce su capo (el italo-nerd Lucy) tiene un toque de calidad muy, muy fina.










El techno de 2011 es sorprendentemente clásico, en muchos sentidos: lo que en su día tuvo de crudeza y musculatura, parece ahora escorarse hacia producciones más sutiles pero no por ello menos dramáticas. Hay un feeling propio del techno, abstracto y riguroso, cuya sensibilidad remite constantemente a los temas centrales de la estética post estructuralista, funcionando como una depuradora cultural que filtra poéticamente los hallazgos de la filosofía que nos interesa: constantes referencias al cuerpo, modulación, vibración, diferencia y repetición, mónadas, post-reality, redes, flujos, percepciones, abstracción maquínica, cancelación del sentido. No es casual que el mismo Lucy hable en esta entrevista de la mónada de Leibniz, y que su album se titule "juego de palabras para abejas trabajadoras". Una generación de chavales universitarios, que interactúan con la tecnología con la misma naturalidad que con su propio cuerpo, y que apuestan por una estética elegante, sofisticada y erudita (para ellos Regis y Female son ya dinosaurios, leyendas) pero no por ello carente de riesgo, profundidad y pegada. Además, los videos que hacen la gente de the29novfilms para ellos son preciosos.








1 comentario:

  1. ¡Si señor! No es una nueva ola. It's the new way. Está claro que el lenguaje, cuanto menos puede denotar, más connotador se hace.

    http://www.youtube.com/watch?v=fegxUrdSLk4

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