lunes, 28 de marzo de 2011

Arte / facto #6: “Suversión” nipona

“La revolución de una brizna de paja”



Al hilo de Jigglypuff y Chinpokomons me ha venido a la mente el mayor revolucionario desde los tiempos del neolítico, para los “alter-nativos”, claro.

Sin embargo no les falta razón, porque si bien parece cierto que -como decía Einstein-, “es más difícil desintegrar una idea que un átomo”, la expansión de su radiación podría ser la misma.







Durante “los setenta” varios nipones intentaron hacer “la revolución” con los métodos “tradicionales”; bien sea haciéndose el “harakiri” -como Yukio Mishima-, o bien sea marchándose a Francia a editar una peli “sexy-transgresora” -como Nagisa Oshima . Enlace

Mientras tanto a un “pequeño” microbiólogo -funcionario- se le iban hinchando “las narices”, al ver como delante de ellas la ciencia se evidenciaba como un gran “engañabobos” -entre comillas, por supuesto-.






Este microbiólogo se llamaba Masanobu Fukuoka, y de la misma manera que Einstein -pero sin usar las matemáticas-, intuyó que “la ciencia” estaba equivocada. Así que dejó su trabajo y se puso manos a “la obra”.

El libro donde explica su “demostración” se titula “La revolución de una brizna de paja”, y “demuestra” por ejemplo, que el cultivo del arroz “sin el clásico y trabajoso sistema de inundaciones, posee casi el doble de granos y de mayor tamaño que el cultivado de la manera habitual. El gobierno japonés se ofreció comprarle en exclusiva la patente de ese arroz, a lo que se negó” -según dice la wiki-.

Y ya en su libro dice: “La realidad es que cualquier cosa que hagamos empeora la situación. Cuanto más elaboradas son las contramedidas, más se complican los problemas” […] “Para satisfacer las demandas de los tiempos actules, los recursos fluyen hacia investigaciones sin sentido” […] “Al comienzo no había razón para progresar y nada que debiera hacerse. Hemos llegado a un punto en el que no hay otro camino que organizar un “movimiento” para no hacer nada”.

A esto, la filosofía oriental lo llama (Wu-Wei) no-hacer, que según la wiki entronca con del camino del Tao y el budismo Zen.






Pero aunque esto pueda parecer una “estupidez” revolucionaria, lo que implica es de un “calado” más que enorme, “abismal”. Significa que “el trabajo humano” es la mayor “estupidez” que ha cometido “la naturaleza”, puesto que según Fukuoka -y sus cada vez más numerosos seguidores-, para la supervivencia basta con “la observación” y poco más (¡qué gran parecido con Baudrillard!). Nada de arar, abonar, podar o intentar “domesticar la naturaleza”. Basta con sembrar con el método “nendo dango” y recolectar después.

Menudo “pufo” más hermoso es la historia de “la ciencia”. Y no es que lo diga yo, sino más bien yo digo lo que dicen “i-lustradas” mentes “científicas”, como el sociólogo Antonio Escohotado o el antropólogo Marvin Harris.

El único impedimento para la “revolución” de Fukuoka es que las élites “redistribuidoras” (cap. XVII de Introducción a la Antropología General) no podrían gobernar a nadie mientras la población no creciera, claro. De ahí tanto interés publicitario en “creced y multiplicaos”... hasta que empecemos a darnos de tortas en “comunidad” -como dicen los de Tiqqun en su “Introducción a la Guerra Civil”-, y clamemos “al cielo” por un “orden” normativo y policial. Un “ojo” invisible que castigue al “culpable” de su infracción. Un “ojo” interno cultural -para ser más precisos- también conocido como “moral”.








¿Será Fukuoka el Dj favorito para aquellos que reclaman “autonomía moral” -como los hikikomori? ¿O será tan sólo el dilema -entre “lo bueno” y “lo malo”- que todavía “arrastra” el resto de la población?





7 comentarios:

  1. No se pero lo de no hacer nada, no puede resultar un poco aburrido?

    ResponderEliminar
  2. Sí, supongo que tienes razón. Pero lo que yo entiendo que nos dice este nipón es que nos paremos un poco, a ver si lo que hacemos tiene sentido para "nosotros" o es la pura inercia en un movimiento iniciado y complejizado por "otros interesados". De cualquier forma estos japos creo que hacen un poco de trampa porque no hacer nada nada a mí también me parece imposible. Así que el wu-wei tal vez lo podríamos occidentalizar mejor, en palabras de Emile Cioran, como que "la pereza es la mayor de las virtudes". Algo así como parar un poco de bailar para escuchar la música, o más bien, para ver quién es el dj de turno. No sé. Como dice Observer, que cada cual saque su lectura, si le sirve de algo, claro.

    ResponderEliminar
  3. Si arte la verdad es que estoy plenamente de acuerdo, graciñas por la apreciación.

    ResponderEliminar
  4. Estoy completamente de acuerdo con Arte, aunque con un matiz: la pereza contemplativa es una disciplina muy, muy exigente. No todo el mundo sirve para ella, requiere de la valentía del que se atreve a lidiar con los fantasmas que rondan a aquel que busca los fundamentos.
    Además, el post me viene bárbaro para explicar un poco a qué ando: estoy metidísimo en Heidegger, que viene a ser la contemplatividad más absoluta, lo más cerca del autismo que conozco en filosofía. Desde Heidegger estoy investigando varias ontologías, pero sólo Deleuze y Zubiri me parecen a la altura. Ya sé que suena muy feo hablar ahora de metafísica, pero la verdad es que estoy husmeando ese territorio con mucha pasión. Los fundamentos. Tela marinera.
    Espero que me inspiren algo pronto, porque ver el blog tan parado me da pena... pero la verdad es que estoy en fase "asimilación" y un poco intimidado por la magnitud de estos temas. Espero poder compartir con vosotros pronto las conclusiones a las que voy llegando de la mano de estas lecturas... mientras atnto, todo aporte es bienvenido!!!! aquí seguimos, aunque, como digo, ausente a cuentas del tiempo y el ser. Uff a ver si esta semana subo algo...


    césar aka observer

    ResponderEliminar
  5. Nada Observer tu a lo tuyo.

    ResponderEliminar
  6. Gustavo Bueno dice que "el ser humano inventó el queso porque se aburría de beber leche". Y yo me pregunto: ¿es que sólo nos han traído a este mundo a comer y poco más, como hacen las vacas de mi pueblo? Pues yo me niego a "formar parte" de semejante "estupidez". Y por eso sigo investigando si hay "algo más" o incluso "algo menos" -en torno a esa cuestión-. Abierto a cualquier "sugerencia" para poder "salir" de semejante "estupidez".

    Tal vez sea simplemente otro "espíritu de contrario", que decía no sé bien quién en un comentario. Aunque tengo la impresión de que cada vez somos más. No sé.

    ResponderEliminar
  7. Hola Drugo, ya hablaremos pronto, ando liado.

    Bicos.

    ResponderEliminar