viernes, 29 de octubre de 2010

Ladrillos #6: Formas de Información


Jean Baudrillard "Las estrategias fatales"
¿Dónde se esconde el malo? En la megalópolis ¿cuál es el castillo de la bruja? Los "Capitalismo y esquizofrenia" querían anunciar el advenimiento de un mundo líquido y tentacular radicalmente diferente a las antiguas formas de organización social piramidales y jerarquizadas construidas en torno a un "líder carismático" sobreexpuesto: el paradigma a pie de calle ha cambiado y ahora "el enemigo está en todas partes" es un slogan de camiseta, el poder ya no se entiende como una figura de contorno claro, ya no hay un rey al que guillotinar ni un camino único que recorrer, porque "el sistema" se ha convertido en un fluído que lo ha empapado todo. La liberación utópica que siempre buscamos empezaría por un proceso de purificación personal, eliminar de nuestra subjetividad las doctrinas y axiomas estatalistas que nos atraviesan, nos unen y separan, guían nuestro comportamiento y nos definen inadvertidamente: la izquierda, desde que descubrió el discurso de la enajenación, nos obliga a sospechar de nuestras propias decisiones, en la medida en que éstas vienen condicionadas por la seducción del poder, y por tanto no son libres. La distopía que nos describe como autómatas telediridigos es un miedo que todo el mundo siente, es vox populi. El Dictador al que hay que derrocar parece haber abandonado sus cuarteles de invierno (allí donde se mostraba tan orgulloso y altivo, exibiendo sus armas), para instalarse como un parásito silencioso en nuestro intelecto y nuestros corazones: como estrategia de supervivencia ante una sociedad cada vez más recelosa de sus líderes, éstos se han dispersado, camaleónicamente se han acuartelado en el discurso simbólico, invisibilizándose. Ya los grandes pensadores de la sospecha (los tres tecnores: Freud, Marx y Nietzsche) nos habían iniciado en el arte de la desconfianza y la conspiranoia, a sobrevivir en un mundo en el que las batallas ya no se lidian en Trafalgar o Lepanto, sino en el corazón mismo del fortín a conquistar: nuestra conciencia, nuestro pensamiento, pòr tanto nuestro comportamiento. Ese es el gran botín que se quiere repartir el poder, especialmente en la época de la globalización.
Por tanto, los conspiranoicos de nuestra generación llevamos en nuestro código genético el recelo hacia cualquier forma de comunicación que quiera venderse como "información". Rodeados de propaganda las 24 horas del día (pensándolo fríamente, la omnipresencia de los signos y los símbolos del capitalismo es aterradora) y obligados continuamente a decidir quién tiene la razón de entre todas las verdades que intentan vendernos (blogs incluidos, y yo mismo), tenemos completamente asumido que los "medios informativos" no son más que instrumentos ideológicos que van pasando de mano en mano en función de quién quiera vendernos su verdad en cada momento. Hay que ser un verdadero mongui para no ser plenamente consciente de que cada cadena de televisión o de radio, cada periódico o web, tiene una linea ideológica muy determinada, porque tiene detrás (y está financiada por) determinados agentes económicos cuyo éxito pasa por seducirnos: hasta el gañán más aparvulado se da cuenta de que cada cual cuenta las noticias "a su manera", y que "sólo cuentan las noticias que les intersa". Pero el problema no es que "cada uno quiera vendernos su verdad", sino que en el fondo, todas las verdades que nos venden son la misma, el axioma capitalista camuflado a través de falsas elecciones, la supuesta diversidad de enfoques informativos es en realidad el matiz intrascendente de un mismo proceso de in-formar.
La información que consume cada uno, es en gran medida lo que le define. El que te dice que compra el ABC ya te ha dejado bien clarita la mitad de su vida, y el que está todo el día colgado del Sálvame tres cuartos de lo mismo. Las formas de información a las que somos permeables nos describen y nos inscriben en determinadas actitudes, no sólo nos informan sino que nos dan forma. Si intentamos por tanto definir a cada persona por el medio a través del cual se in-forma, vamos ganando matices cuando le añadimos un segundo grado a la fórmula y dejamos que cada uno se defina por dos medios informativos. Así, no es lo mismo el que compra el Hola y el ABC, que el que compra el Hola y el Lecturas. Y seguimos ganando matices ideológicos al añadir un tercer medio: es bien diferente alguien que sea "Hola!+ABC+Antena 3" del que vaya del palo "Hola!+ABC+Intereconomía". Siguiendo esta lógica hasta su límite, podríamos definir con mucha precisión a cada sujeto en función de sus apetencias informativas, que siempre vienen cristalizadas en "figuras mediáticas" determinadas. "Tenemos elección", creemos poder afirmar a través de las pequeñas decisiones que, en cuanto consumidores de información, hacemos cada día. Pero no es verdad, esa supuesta libertad de elegir no es más que un espejismo. Sólo podemos escoger de entre lo que se nos ofrece, atrapados en dialécticas del tipo izquierda/derecha, PP/PSOE, Pepsi/Coca, Con cebolla/Sin cebolla... (no podemos trascender el tejido plano del capitalismo, movernos en una tercera dimensión, porque lo que nos constituye es una red informativa de la que no podemos escapar, sólo podemos decidir de entre lo que nos propone, dar respuesta a una pregunta que se nos formula aunque no queramos participar de ella). Aparentemente discordantes, el "Público" y el "Libertad digital" en realidad forman parte de la misma textura, de una misma cosmovisión: el camino de la auténtica disidencia debería pasar entonces por la renuncia a elegir. Salirse del discurso a través de la desinformación voluntaria.


Dejo este interesantísmo texto de Baudrillard sobre el tema de la información en relación a la cultura de masas. El libro está muy bien, en sintonía con toda la obra de este tío: ese método suyo de pensar exclusivamente el presente, pero guiado por la melancolía de un mundo anterior que quizás alguna vez fue real (nunca lo sabremos) pero en cualquier caso, ya no lo es.
El texto entero lo tenéis aquí.

" El otro, el objeto, desaparece en el horizonte de la ciencia. El evento, el sentido, desaparece en el horizonte de los media. Pero hay que entender que la desaparición también puede ser una estrategia —no una consecuencia forzada del dispositivo de información, sino una estrategia propia del objeto, al que la pantalla de control serviría en cierto modo de pantalla de desaparición. A esta superficie catódica de grabación, el individuo o la masa responden con un comportamiento paródico de desaparición. ¿Qué son, qué hacen detrás de esta pantalla? Se convierten ellos mismos en superficie impenetrable e ininteligible, lo que es una manera de desaparecer. Se eclipsan, se funden en la pantalla superficial, hasta tal punto que su realidad, al igual que la de las partículas de la materia, puede ser radicalmente puesta en duda sin que eso cambie en nada el análisis probabilista de su comportamiento. En «realidad», detrás de esta transparencia «objetiva» de las redes y de los modelos que creen captarlos, y en los que se mueve toda una población de investigadores, de analistas, de sabios, de observadores (pero también de mediáticos y de políticos), pasa toda una onda de irrisión, de reversión y de parodia que es la explotación activa, ¡la puesta en escena paródica por el propio objeto de su modo de desaparición! Los medía hacen desaparecer el evento, el objeto, lo referencial. Pero ¿es posible que no hagan más que servir de soporte a una estrategia de desaparición que sería la del propio objeto? Las masas hacen desaparecer y eclipsan al individuo. Pero ¿es posible que ellas sean para el individuo la ocasión soñada de desaparecer? Los medía carecen de respuesta. Pero ¿es posible que no sean más que la superficie última que aprovechan las masas para callarse? ¿Es posible que siga tratándose en tal caso de seducción, pero exactamente al contrario, ya no del desvío de las masas por los medía, sino del desvío de los media por las masas, en su estrategia de desaparición en el horizonte de los media? De la misma manera que la observación de una partícula en unas condiciones determinadas no permite decidir acerca del comportamiento de otra partícula en las mismas condiciones, todo hace pensar que los individuos y las masas sólo contemporizan de manera tan completa con los modelos de los análisis y de sondeos para hacerlos más indecidibles. Pues los sondeos son indecidibles, por decirlo de algún modo, ahí reside su encanto, y lo son porque constituyen unas pantallas detrás de las cuales el objeto ha desaparecido de tal manera que ya nada puede demostrar su existencia causal, ni la consecuencia efectiva del modelo. De ahí resulta una suspicacia o un desenfado general justificado respecto al valor de los sondeos, una especie de «veredicto de simulación» espontáneo. Veredicto de incredulidad, de descreimiento, que se extiende actualmente a todo lo que nos llega por el canal de los media y de la información, en cierto modo por el de la ciencia. Lo registramos todo, pero no lo creemos pues nosotros mismos nos hemos convertido en pantallas, y ¿quién puede pedir a una pantalla que crea lo que registra? Respondemos a la simulación con la simulación, nosotros mismos nos hemos convertido en unos dispositivos simuladores. ¡Hay personas actualmente (¡lo afirman los sondeos!) que ni siquiera creen en las naves espaciales! Ya no se trata aquí de duda filosófica en cuanto al ser y a las apariencias, se trata de la profunda indiferencia al principio de realidad bajo el golpe de la pérdida de toda ilusión. Todos los antiguos dispositivos de conocimiento, el concepto, la escena, el espejo, intentan ilusionar, subrayan, por tanto, una proyección verídica del mundo. Las superficies electrónicas carecen de ilusión, ofrecen lo indecidible.Es lo que hace que el buen juicio crítico e irónico tradicional ya no sea posible. Podía decirse, para denunciar su retórica: «¡Eso es literatura!» Podía decirse, para denunciar su artificio: «¡Eso es teatro!» Podía decirse, para denunciar su engaño: «¡Eso es cine!» No puede decirse para denunciar nada: «¡Eso es tele!» Porque ya no existen universos referenciales. Porque la ilusión ha muerto, o porque es total. El día en que podamos decir de la misma manera: «¡Eso es tele! ¡Eso es información!», es que todo habrá cambiado." <--- esta última frase da mucho que pensar. Genial!

12 comentarios:

  1. Pues yo tengo otra teoría. Al semiocapitalismo le corresponde el autismo (como bestia negra y chivo expiatorio al mismo tiempo, como siempre). La desaparición baudrillana más radical.

    Desde los apocalípticos e integrados de Eco, la trifulca informativa es cansina. Selecciona quien puede, lo que puede y necesita. Y se conecta y desconecta el puede, lo que puede y necesita. Cada uno hace lo que puede.

    Después de leer las diez estrategias de manipulación mediática que nos ofrece Chomsky, doy por cerrado el asunto de que los intelectuales puedan hacer algo al respecto. Algo más que simplificar lo insimplificable, quiero decir.

    Y después de aparecer wikileaks en la escena informativa, me parece que todo va a seguir igual. Es decir, progresando lentamente hasta el punto de torsión famoso (la historia esa de la reversibilidad baudrillana de la seducción).

    Pero hoy por hoy los chavales de doce años se informan mutuamente pasando por encima de lo que se dicen entre sí (y para sí) los media.

    Y para muestra este video sobre los bailes de moda:

    http://www.youtube.com/watch?v=YZo3KjGzYrM

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  2. Bierzo forever and ever29 de octubre de 2010, 15:22

    hola césar!, llevaba un tiempo sin conexión intentando aprender a piratear redes wifi con cifrado WEP y justo cuando casi lo había logrado se me fastidia el portátil por un defecto de fábrica. Hoy me pusieron R.

    No he visto la peli sobre max shreck que me comentaste hace siglos pero tiene buena pinta, he de buscarla. Ésta noche toca una de miedo japo''KAIRO''.

    Espero leerte a menudo. Un saludo

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  3. Gracias por el aporte Arte, buscaré esas estrategias de Chomsky de las que hablas, la verdad es que nunca he prestado atención a ese tío, me da pereza. Es el tipo de personaje que me suelo encontrar en contextos nada atractivos, y con muchos prejuicios lo asocio a cierta izquierda yanky un poco aburrida. Habrá que echarle un vistazo :-)
    Arse, me alegro saber de tí, ya contarás qué tal con el Adol, un saludo para todos!!!

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  4. http://www.howbigreally.com/dimension/festivals_and_specticles/glastonbury#VIGO


    PONES EL LUGAR, ELIGES QUÉ QUIERES COMPARAR Y TACHÁN

    -X-

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  5. http://www.mymodernmet.com/profiles/blogs/incredible-shadow-scuptures-16

    -x-

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  6. creo que puedes ir preparando el tinto y las mantas, nos vamos a verín, sábado o viernes?.

    la desinformación voluntaria, qué claro alegato. estás en vena césar, que siga la racha! ch.

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  7. ¡Qué cachondo ese tal Fred! Dice que odia las palabras y no tiene una sola obra en la que lo que exprese no lo exprese con palabras (normal que las odie).

    Apela a una pobre y simple religiosidad simbólica. Pero le entiendo perfectamente porque ya nada significa nada. Es el reino de las equivalencias. Isomorfismos reduccionistas, claro.

    Le compadezco. Me identifico. Y me alegra mucho que personas ingenuas todavía hagan cosas bonitas, mágicas, con trucos infantiles que ya no son tales. Y que sean felices así.

    Pero odio esa alegre inconsciencia a la que ha vuelto el arte (más devaluado, democrático y auténtico que nunca). Así debieron de comenzar todas las religiones. ¡Qué miedo!

    Vuelven los ángeles y los demonios. Vuelve la ciencia de la seducción -magia-, porque la seducción de la ciencia se ha vuelto despiadada y cruel. Transparente.

    Como tú dijiste irónicamente: vuelve "el hombre". Ese que con sus miedos fabrica dioses.

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  8. Bla bla bla. Blu blu blu.
    Blo blo blo.
    Ble ble ble.
    Blu blu bluff.

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  9. Siempre es bonito saber que puedo desquiciar a alguien. Y ayudar a encontrar el sentido a las cosas. Tras el delirio, claro .-)

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  10. :-P Tutto de acuerdo, excepto un pequeño gazapillo: "...encontrar el sentido de las cosas" es una postura demasiado "humanista" para mí. Yo diría más bien "... fabricar el sentido de las cosas" :-)

    Chki, aquí os espero, hablamos, venid cuando mejor os venga, ya sabes que estoy full time, 24-7

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  11. atención, blanca la de torino:


    http://crtvg.es/reproductor/inicio.asp?canal=tele&hora=04/11/2010%200:42:20&fecha=29/06/2010&arquivo=1&programa=OFICIO+DE+PALABRAS&id_programa=749&corte=0&mp4=0&medio=

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  12. Bueno,qué fuerte, pero más que por Blanca, por su interlocutor: Xose Carlos Caneiro, el intelectual oficial de Verín!!!! este pirolo es lo más arty que hay en este pueblo, escribe en La Voz y es lo peor. Me dió clase de literatura en octavo, era un panoli, pero veo que no le ha ido nada mal en la vida.

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